representante de los Socios de Honor
Arturo Reverter
Sabía, por los escritos de Félix Borrell y de otros textos e informaciones, de la existencia de la antigua Asociación Wagneriana de Madrid, que removió las aguas operísticas de nuestro país e informó a los aficionados de los fastos de la Colina Sagrada.
 
Cuando muchos años más tarde, de la mano de Clara Bañeros, se resucitó la entidad con nuevos bríos muy pronto ma acerqué al nuevo proyecto. A poco de su constitución la presidenta, llevada de su generosidad, me propuso como socio de honor. Desde ese puesto procuro asistir a reuniones y juntas, a conferencias y actos diversos sin tener realmente voz. En todo caso una curiosidad permanente y deseos de aportar opinión.